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martes, 29 de noviembre de 2011

VEXETACIÓN

TEMA (pregunta teórica)
· Factores da diversidade bioxeográfica.
- Situación xeográfica e procesos naturais.
- Acción antrópica.
PRÁCTICOS
- Mapas de distribución de carballo, sobreira, faia e aciñeira.
- Gráficos comparativos de cliseries.
- Mapa de rexións bioxeográficas.
- Comentario dunha imaxe de paisaxe natural: mediterránea, de montaña e das illas
Canarias.

 NO SEGUINTE ENLACE APARECE O TEMA CO APARTADO FACTORES DE DIVERSIDADE XEOGRÁFICA E ACCIÓN ANTRÓPICA

PAISAXES VEXETAIS

PAISAXES VEXETAIS (OUTRO AUTOR)








Cliserie Sistema Central



guión comentario cliserie








PRÁCTICAS


PRÁCTICAS CLISERIES

COMENTARIO CLISERIE



MAPA ESPECIES VEXETAIS



SEGUNDA REVOLUCIÓN INDUSTRIAL E IMPERIALISMO




jueves, 24 de noviembre de 2011

COMENTARIO CUENCAS HIDROGRÁFICAS

COMENTARIO CUENCA HIDROGRÁFICA EBRO

    La cuenca hidrográfica del Ebro de forma triangular queda delimitada al norte por la Cordillera Cantábrica y los Pirineos y al oeste y sur por el Sistema Ibérico. Al este las C.C.catalanas y el mar Mediterráneo. Su origen geológico se remonta a la orogenia alpina cuando por el levantamiento de los Pirineos se produjo el hundimiento del valle del Ebro. Supone el 17% del territorio peninsular y en ella se integran total o parcialmente las CCAA de Cantabria, Castilla y León, País Vasco, Castila-La Mancha, La Rioja, Navarra, Aragón, Cataluña y Comunidad Valenciana. está atravesada por numerosas corrientes. está regulada por la Confederación Hidrográfica del Ebro dependiente del Ministerio de Medioambiente

    Río exterior a la Meseta. Es el segundo río de España por longitud, extensión de cuenca y caudal absoluto. Sigue una dirección noroeste-sudeste. El río tiene una extensión de 930 km siendo su cuenca hidrográfica la más extensa de España.Tiene el régimen fluvial más complejo de los grandes ríos peninsulares ya que se alimenta de afluentes cantábricos en su cabecera de régimen pluvionival, pirenaicos en la orilla izquierda de régimen nival o nivopluvial y ríos que nacen en el Sistema Ibérico los de la orilla derecha de régimen mediterráneo puro. El Ebro nace en las proximidades de Reinosa (Cantabria) en Fontibre (del lat. Fontis Hiberis, o fuentes del Ebro) donde abundan las precipitaciones pluviales y nivosas, por eso en su curso alto presenta características de la zona cantábrica. En verano sufre una importante evaporación, al atravesar los terrenos áridos de la depresión del Ebro ( tramo final de los ríos pirenaicos de régimen mediterráneo continental). Además sus aguas son intensamente explotadas por el ser humano ( consumo antrópico sobre todo regadíos). Su caudal más importante se lo debe a los afluentes del márgen izquierdo ( Ega, Aragón-Arga, Gállego, segre-Cinca) procedentes de los Pirineos. Los del márgen derecho tienen sus cabeceras en el Sistema Ibérico y son más pobres en caudal (Jalón-Jiloca, Martín, Guadalupe). En su desembocadura con un caudal de 600 m/seg., forma un delta de gran valor ecológico protegido en un 20% a través de un Parque Natural, e intenso aprovechamiento agrícola.
    El Ebro es un río caudaloso pero de carácter irregular. A finales de verano tiene profundos estiajes en toda la cuenca llegando incluso a llevar una décima parte del caudal medio (el Ebro un mes puede aportar al mar 440m/seg y otro mes 1.879 m/seg). durante el invierno presenta un estiaje secundario debido a las nevadas en gran parte de su cuenca ya que su régimen es pluvionival y se acumulan grandes reservas hídricas en los Pirineos. los estiajes se producen en verano de julio a octubre. En las crecidas tienen papel importante los afluentes del margen izquierdo por lo que las crecidas mas importantes se dan en la ribera navarra aunque afectan también con intensidad en Zaragoza. El curso bajo está regulado por los pantanos de Ribarroja y Mequinenza por lo que el régimen está alterado. No obstante, se pueden producir crecidas por el deshielo de los importantes afluentes pirenaicos, tales como el Segre, Cinca o Noguera Pallaresa, o como consecuencia de la gota fría otoñal por la aportación de las ramblas y afluentes del curso bajo. En cualquier caso, el problema de las inundaciones y desbordamientos se da hoy al tramo medio del Ebro que ha sufrido importantes riadas incluso en el s. XXI.
    Aprovechamiento: las aguas del Ebro en numerosos puntos de su recorrido se utilizan en regadíos a través de diferentes canales como el Imperial o el de Lodosa. En el tramo final riega huertas y los arrozales del delta. Su cauce está regulado por unos embalses que hacen  que en la actualidad tanto el delta como las playas levantinas sufran u fenómeno de regresión ya que retienen los sedimentos que deberían llegar a la desembocadura. Uso industrial con 340 centrales hidroeléctricas. En las riberas del río hay tres reactores nucleares (Garoña y Ascó) y también para abastecimiento humano y ganadería, y 9 trasvases. La UE y la comunidad científica han propuesto un caudal ecológico para el Ebro que se adapte a la irregularidad hídrica propia de este río.
   

COMENTARIO CUENCA HIDROGRÁFICA DEL DUERO

    Es la mayor cuenca hidrográfica de España. La cuenca del Duero geomorfológicamente está formada por una unidad bien definida por la depresión del Duero que además coincide casi en su totalidad con la submeseta Norte y con los límites se ésta con las unidades estructurales vecinas de Macizo Galaico-Leonés, C.Cantábrica, Ibérica y Central. Se corresponde con una cubeta de sedimentos terciarios y cuaternarios, lacustres y continentales sobre todo del Mioceno. En la parte española de la cuenca, un 30% son rocas graníticas o metamórficas y las restantes depósitos terciarios sobre todo en la zona central. Es una depresión llana y elevada con una altitud media de 600m, bordeada por los sistemas montañosos que la encierran. La parte central formada por llanuras escalonadas dominadas por páramos, hoces, cárcavas, vegas y barrancos. Climatológicamente el círculo e montañas que rodean la cuenca reciben más intensidad e lluvias que la llanura. El área central es mucho más seca, y en ella se localizan las principales poblaciones, la industria y la zona de mayor producción agraria. El clima es mediterraneo continentalizado debido al aislamiento orográfico. En su parte más occidental que corresponde con Portugal, las temperaturas son más suaves y aumentan las precipitaciones por la proximidad con el Atlántico y la ausencia de cadenas montañosas. 
    Cuenca con carácter internacional o trasfronterizo. El 80 % de la superficie de cuenca corresponde a territorio español. Tiene pues tres tramos: uno español, otro internacional o transfronterizo y uno portugués. Regulado por el Convenio internacional de Albufeira  1998. También es una cuenca intercomunitaria ya que recorre 7 CC.AA.   
    Es un río que drena la Meseta. Es el río cauce principal de la red de drenaje de la cuenca que lleva su nombre. Tiene la cuenca más extensa de la P.I. y es el río de mayor caudal absoluto. Nace en los Picos de Urbión. Drena toda la submeseta Norte y recibe importantes afluentes que le permiten recuperar la pérdida de agua e incrementar su caudal. Los afluentes del márgen derecho (Esgueva, Arlanza, Esla) proceden de la vertiente sur de la Cordillera Cantábrica, y los afluentes de la izquierda (Duratón, Eresma, Tormes) de la vertiente norte del S. Central; todos ellos de régimen pluvionival y de aguas altas en primavera por la coincidencia del deshielo con las precipitaciones. A su entrada en las llanuras del centro de la Meseta, todos ellos pierden bastante caudal sobre todo en verano por los que el régimen se transforma en mediterráneo continental. A partir de la frontera con Portugal se encaja en el relieve y en el tramo portugués duplica su caudal alimentado ahora por las abundantes precipitaciones del clima oceánico (regimen pluvial oceánico).
    Aprovechamiento: en la zona transfronteriza de los Arribes se ubica una de las mayores centrales hidroeléctricas peninsulares

COMENTARIO PROBLEMÁTICO RECURSOS HÍDRICOS

PROBLEMATICA DE LOS RECURSOS HIDRICOS EN ESPAÑA Y POSIBLES SOLUCIONES: TRASVASES, DESALINIZACIÓN, RECUPERACIÓN DE ACUÍFEROS Y SANEAMIENTO DE LOS RÍOS.
   
    El ser humano interviene sobre los regímenes fluviales para regular las cuencas hidrográficas para disminuir los riesgos de inundaciones y los efectos de las crecidas, y para almacenar agua para consumo humano o usos industriales o agrícolas. Ello requiere la construcción de embalses y presas de contención. No hay que olvidar que con independencia de la pérdida de caudal que suponen estos usos del agua por parte del hombre, su retención en pantanos altera el régimen de los ríos, cuyas aguas dejan de fluir libremente para hacerlo según la voluntad humana que ha logrado domesticar a los ríos.
    La política hidraulica española se ha basado en la construcción e embalses para el abastecimiento de agua potable, la generación de energía hidroeléctrica y la expansión del regadío.
    Los ríos españoles recogen al año mucha mayor cantidad de agua de la que se podría utilizar muy poca si no hubiera embalses. La proporción de agua que se puede emplear de forma natural sin hacer pantanos o embalses es pequeña, no llega al 10 %., porque los ríos españoles tienen grandes diferencias de caudal entre las estaciones del año y además su régimen es torrencial en las zonas de clima mediterráneo y esto hace difícil su aprovechamiento. El agua es un recurso escaso y demandado lo que  genera problemas que se intentan solventar mediante planificación.Los problemas que soporta el agua es la falta de disponibilidad en las zonas de la llamada Iberia seca, la pérdida de agua por uso incorrecto y fugas en la canalización, contaminación por aguas residuales, insuficiencia de la red de presas y embalses, y por la concentración de la demanda justo en las zonas donde más escasea el agua en el arco mediterráneo. Existen cuencas hidrográficas claramente excedentarias en agua (Norte, Duero, Tajo, Ebro), cuencas con equilibrio (restantes atlánticas) y cuencas con déficit evidente (restante mediterráneas).La red de presas resulta insuficiente para cubrir una demanda en alza.
    La planificación hidráulica pretende regular y gestionar los recursos hídricos mediante la Ley de Aguas y el Plan Hidrológico Nacional cuyos objetivos son aumentar los recursos, prevenir las inundaciones, mejorar la calidad del agua, disminuir la demanda mediante medidas de ahorro, y campañas de sensibilización y reutilización e impulsar la investigación. Para poder disponer de agua suficiente se han construido pantanos que almacenan el agua en época de lluvias, regulan el caudal del río para evitar inundaciones y se pueden aprovechar para generar energía eléctrica. La construccción de un pantano presenta beneficios innegables al asegurar el suministro de agua en zonas de sequía o deshielos estacionales, regulan el flujo impidiendo inundaciones y se pueden además aprovechar hidroeléctricamente. Pero también presenta inconvenientes como ser caros, alto impacto ecológico, han hecho desaparecer pueblos y tierras de gran potencial agrícola y otros ecosistemas valiosos. Además tienen una vida limitada al estar sujetos a colmatación de sedimentos que el río arrastraría hacia la desembocadura en condiciones normales y que ahora quedan depositados en el pantano.
     Los canales se dedican al riego y al abastecimiento humano.
     Los trasvases son transferencias de agua entre cuencas excedentarias y deficitarias, a través de canales, túneles y grandes tuberías. Incluyen complejas obras de ingeniería y la modificación de muchos km de territorio. En la actualidad funcionan 38 entre los que destaca el trasvase Tajo-Segura. El Plan Hidrológico Nacional prevee más trasvases. Ha generado polémicas y confrontaciones entre CC.Autónomas.
    Otros recursos hídricos son los acuíferos que se aprovechan mediante pozos y galerías para usos agrícolas, industriales e incluso urbanos. Pero el ritmo de renovación del agua subterránea es muy lento por lo que si a un acuífero le quitamos en un periodo largo de tiempo más agua de la que se recarga estamos haciendo un uso no sostenible del recurso y aumentando las posibilidades de contaminación. Alrededor de la cuarta parte del agua utilizada en España es de origen subterráneo. En las zona más secas es la fuente fundamental de agua, mientras que en zona más húmedas como Galicia es un recurso complementario. Controlar la calidad de las aguas subterráneas es más difícil y caro que en las superficiales. Los principales problemas son la contaminación con nitratos y por invasión de agua salada, así como contaminación por fosas sépticas, balsas de infiltración de residuos industriales, residuos de las ganaderías... Generalmente se puede decir que los acuíferos de la zona norte están en buena situación, mientras que los más afectados están en la zona mediterránea. Asimismo es mala en Baleares y Canarias. En zonas cálidas en las que se usa agua subterránea para regar, las cosechas suelen ser muy buenas lo que da grandes rendimientos económicos que llevan a  intensificar los cultivos y fertilizarlos con nitratos que acaban arrastrados por el agua a los acuíferos. El otro proceso preocupante es el de la entrada de agua salada en acuíferos sobreexplotados mediterráneos cercanos a la costa que limitan con aguas subterráneas salinas situadas bajo el mar que cuando se retiran excesivamente las aguas dulces provocan la entrada de agua salada en zonas exclusicvas hasta entonces de agua dulce. Ello amenaza el suministro de agua a las poblaciones, impide el regadío y daña gravemente los ecosistemas que dependían del agua de esos acuíferos. Las posibilidades de depuración de un acuífero son limitadas por lo que la mejor postura es la prevención. Cuando un acuífero es contaminado y hay que limpiarlo es un proceso difícil y costoso. Se suelen utilizar procedimientos que extraen el agua, la depuran y la vuelven a inyectar en el terreno, pero no siempre son eficaces.

     El agua marina se aprovecha mediante la desalinización, un proceso en principio caro y complejo pero que con el tiempo se ha ido amplificando y abaratando. Las desaladoras se localizan en las zonas donde hay más escasez de recursos hídricos (Canarias, Baleares, Ceuta, Alicante, Murcia y Almería). Plantas potabilizadoras y depuradoras son obras para mejorar la calidad del agua antes y después de su uso.
    Económicamente han aumentado las disponilidades de agua para diversas actividades económicas, como la producción energética, la industrial, el abastecimiento urbano, los usos turísticos y recreativos, y el regadío. Todo ello ha conribuido a una mejora de las rentas sobre todo de la población rural dado el importante papel que las exportaciones de productos agrícolas de regadío tienen en las exportaciones. Pero en algunas zonas no se han podido evitar los conflictos por el uso del agua entre la demanda urbana, industrial y turística. Ecológicamente, algunas obras hidráulicas como embalses, alteran el paisaje natural y pueden llegar a situar el caudal de los ríos afectados por debajo del nivel ecológicamente adecuado. El regadío también genera algunos problemas, como la utilización de sistemas inadecuados muy consumidores de agua (riego a manta); la sobreexplotación de recursos hídricos superficiales y subterráneos y la alteración medioambiental, relacionada con el aumento del consumo de fertilizantes y las estructuras de plástico de los invernaderos que modifican el paisaje.
    El Ministerio de Medio Ambiente reconoce que el aumento de la demanda del agua, las obras de acondicionamiento de los cauces y la edificación, así como los cultivos llevados hasta la orilla han supuesto que los ecosistemas fluviales sean uno de los medios naturales más afectados.

ROMA NA PENÍNSULA IBÉRICA







HISTORIA DE GALICIA: OS CELTAS

OS CELTAS, DOCUMENTAL DE CANAL HISTORIA







O CASTRO DE VILADONGA

domingo, 20 de noviembre de 2011

Historia de Galicia: ROMA













CONQUISTA DE NUMANCIA POLO EXÉRCITO ROMANO



AS GUERRAS CÁNTABRAS, narración de J.A. Cebrián

miércoles, 2 de noviembre de 2011

Prácticas climas IV


Prácticas climas III factores

2.1. DIVERSIDAD CLIMÁTICA DE ESPAÑA. FACTORES CLIMÁTICOS.


Prácticas climas II


2.2. DIVERSIDAD CLIMÁTICA. ELEMENTOS DEL CLIMA.

Prácticas climas



El mapa representa la distribución de las precipitaciones en España en mm.
La distribución espacial de las precipitaciones está condicionada por los siguientes factores geográficos y termodinámicos.
La latitud: la cantidad de precipitación aumenta de sur a norte de manera bastante regular.
La apertura al mar: las precipitaciones disminuyen desde la costa hacia el interior porque en el interior, en invierno el frío del suelo refuerza las situaciones anticiclónicas y en verano el calor disminuye el contenido en vapor de agua del aire.
El relieve: influye por su altura, por su disposición y por su orientación:
Con la altura aumentan las precipitaciones orográficas, las precipitaciones ocultas (escarcha y rocío) y las precipitaciones horizontales (causadas por el estancamiento de las nubes); en cambio, las tierras bajas costeras, las islas sin relieve y los cabos son particularmente deficitarios de precipitaciones, pues al no existir relieves pronunciados cesan las posibles precipitaciones orográficas.
La disposición del relieve peninsular incide de diversas maneras en las precipitaciones. En primer lugar, su localización periférica hace que las tierras interiores sufran una elevada aridez. En segundo lugar, el predominio de la disposición oeste-este de los relieves montañosos, favorece la entrada de masas marinas húmedas del oeste y suroeste, pero el carácter macizo de la Península hace que disminuya su actividad al penetrar en el interior, por lo que las precipitaciones disminuyen entre la costa atlántica y la mediterránea. Finalmente, las cuencas encerradas por montañas, como la depresión del Ebro y la cuenca del Duero tienen precipitaciones escasas, pues las masas de aire descargan su humedad en los relieves montañosos que las bordean.
Existen fuertes contrastes entre las precipitaciones de las áreas situadas en las vertientes a barlovento de los vientos húmedos, y las de sotavento, donde las cantidades de precipitación son muy inferiores, debido al descenso y recalentamiento del aire.
La dinámica atmosférica, condicionada en la Península por la latitud en el extremo meridional de los desplazamientos del frente polar, determina precipitaciones más abundantes y regulares en el norte, afectado todo el año por las borrascas del frente polar, y precipitaciones inferiores y de distribución irregular en el resto de la Península y Baleares, debido a la mayor frecuencia de situaciones anticiclónicas, sobre todo en verano. En Canarias las precipitaciones son muy escasas, pues por su latitud subtropical se encuentran la mayor parte del año bajo la acción del anticiclón de las Azores.
La incidencia de estos factores determina que en la Península la distribución de las precipitaciones se caracterice por los siguientes rasgos generales: disminuyen de NO a SE; desde las costas hacia el interior, desde la costa atlántica a la mediterránea; y en las cuencas encerradas por relieves montañosos. En cambio, aumentan en las vertientes de barlovento y con la altura.
Las principales áreas o regiones que pueden distinguirse en función de su volumen medio anual de precipitación son las siguientes:
a) Las áreas con precipitación media anual elevada, superior a 800 mm, se localizan en el norte peninsular (Galicia y cornisa cantábrica) y en los sistemas montañosos situados por encima de los 1000 metros de altitud (Sistema Ibérico, Sistema Central, Montes de Toledo, Sierra Morena, Cordilleras Béticas y Cordillera-Costero Catalana).
Galicia y la cornisa cantábrica deben su elevado volumen a que son zonas que por su latitud septentrional y proximidad al océano Atlántico, se encuentran bajo la acción de las borrascas del frente polar.
Las áreas montañosas por encima de los 1000 metros deben sus abundantes precipitaciones a la altura, pues a medida que esta se eleva aumenta el volumen de precipitación.
b) Las áreas con precipitación media, entre 800 y 600 mm, corresponden con:
Las partes medias de los sistemas montañosos citados y montañas de menor altura, de modo que al disminuir la altitud, descienden las precipitaciones.
Ciertas áreas del extremo occidental de la España peninsular que, por su situación, presentan una mayor frecuencia de paso de los frentes y borrascas que entran por el Atlántico.
c) El área de escasas precipitaciones, entre 600 y 300 mm, abarca la parte central de la submeseta norte; gran parte de la submeseta sur; la mayor parte del valle del Ebro; el valle del Guadalquivir; las hoyas intrabéticas andaluzas; gran parte del litoral y prelitoral mediterráneo, aproximadamente entre Sagunto (Valencia) y Adra (Almería); el resto de la islas Baleares, y algunas zonas altas de las islas Canarias con relieves montañosos.
Las submesetas norte y sur y el valle del Ebro deben su escasa pluviosidad a la continentalidad, dada por el aislamiento de la influencia marina, que se ve acentuada por la configuración topográfica, marcada por el encajamiento entre unidades del relieve, especialmente en el caso de la submeseta norte y del valle del Ebro. Estas circunstancias determinan que en invierno el suelo frío del interior favorezca la formación de anticiclones y, en verano, las elevadas temperaturas aumenten la capacidad del aire de almacenar agua, dificultando la formación de nubes. Por su parte, el encerramiento entre unidades del relieve determina que las masas de aire descarguen su humedad en los sistemas montañosos que las bordean.
En el valle del Guadalquivir, las relativamente apreciables precipitaciones del invierno, causadas por su proximidad al Atlántico y por temporales del suroeste que penetran fácilmente por el valle, se ven compensadas por la importante escasez de precipitaciones del verano, dando lugar a un volumen anual modesto.
En las hoyas intrabéticas andaluzas las escasas precipitaciones se deben a su posición meridional y oriental respecto a la ruta de paso de las borrascas atlánticas, y a su encajamiento entre unidades del relieve.
En el prelitoral y litoral mediterráneo y en Baleares la causa de la pobreza de precipitaciones es la limitada actividad con que llegan a estas zonas las borrascas y frentes que penetran por el oeste peninsular.
El relieve de algunas islas Canarias determina una elevación de las precipitaciones, que afectan sobre todo a las vertientes expuestas al soplo del viento alisio. Sin embargo, por su latitud meridional, en contacto con el dominio subtropical, el aumento de las precipitaciones con la altura es modesto.
d) El área de precipitaciones muy escasas, inferiores a 300 mm, abarca el área central del valle del Ebro, el SE peninsular, y la mayor parte del territorio de las islas Canarias.
En el SE peninsular la aridez obedece a que la zona se encuentra protegida de las borrascas atlánticas por los relieves de las Cordilleras Béticas, a que llegan con dificultad las borrascas mediterráneas, y a que son frecuentes las advecciones secas de África.
En la zona media del valle del Ebro la aridez se debe al encerramiento entre montañas. El Sistema Ibérico actúa como barrera frente a las borrascas atlánticas y la Cordillera Costero-Catalana se opone la penetración de la influencia mediterránea.
En Canarias la aridez se explica porque, debido a su latitud, se hallan prácticamente todo el año bajo la influencia del anticiclón de las Azores, que provoca tiempo seco y estable. En el caso de las islas orientales, la escasez de precipitaciones se acentúa por la inexistencia de relieves elevados y por su mayor proximidad a las advecciones secas de aire sahariano.
Las consecuencias de la desigual distribución de las precipitaciones inciden sobre el medio natural y sobre las actividades humanas.
En la España húmeda predomina una vegetación de bosque caducifolio, landa y prados. Las abundantes precipitaciones permiten la existencia de ríos caudalosos y regulares que aportan cuantiosos recursos hídricos aprovechables para la producción hidroeléctrica, y para el abastecimiento industrial y de las poblaciones. La destacada presencia de prados determina que la actividad agraria principal sea la ganadería bovina, de carne y de leche, mientras que los cultivos ocupan escasa superficie y se destinan principalmente a la alimentación del ganado (maíz, forrajeras). Por su parte, la importante extensión de bosques caducifolios (robles, hayas, castaño) otorga un papel importante a la explotación forestal. La belleza paisajística de “La España Verde” constituye un atractivo para ciertas modalidades turísticas alternativas al turismo de sol y playa, como el rural, el de espacios naturales protegidos, el deportivo, etc.
En la España seca predominan el bosque perennifolio (encina y alcornoque) y el matorral. Las precipitaciones escasas e irregulares originan ríos de caudal escaso e irregular, con fuerte estiaje en verano y crecidas, a veces catastróficas, con las lluvias equinocciales. Este hecho obliga a la realización de obras hidráulicas para regularizar el caudal del río y garantizar el abastecimiento para el regadío agrario, la industria y el consumo humano, que en muchas ocasiones entran en conflicto. La actividad agraria más destacada es la agricultura, que presenta notables diferencias en función de la existencia o no de regadío: cereales, vid, olivo y almendros en los secanos y frutales y productos de huerta en las vegas y regadíos. Por su parte, la escasez de precipitaciones estivales, unidas a la suavidad térmica constituyen un importante atractivo para el turismo, especialmente para el de sol y playa.